Durante nueve semanas, en locaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el departamento del Magdalena, y en el desierto de La Guajira, se llevó a cabo el rodaje de Pájaros de verano, la nueva película de Ciro Guerra, quien se une junto a su esposa y la productora de la película, Cristina Gallego, en una co-dirección.
 
La película se ubica en la Colombia de los años 70, en la época de la bonanza marimbera, es decir, cuando el contrabando y el tráfico de marihuana se encontraban en auge en los territorios de los indígenas Wayúu. Pájaros de verano es la historia de una familia indígena wayúu, encabezada por Rapayet Abuchaibe y su suegra Úrsula Pushaina, y su evolución a lo largo de una década que transformó al país. Se trata de un relato que marca el final de toda una época en Colombia y el inicio de una vorágine que aún no termina.
 
​“Nos enfrentamos a un rodaje que nos puso a prueba a todos los niveles: profesional, físico y espiritual. Como el desierto, bello pero rudo; lleno de retos y dificultades de los que salimos adelante confirmando el gran equipo humano que nos rodea y hace posible lo imposible, motivados, fortalecidos y recargados con el amor y la fe necesaria para contar nuestras historias”, aseguró la codirectora y productora Cristina Gallego.
 
Pájaros de verano es protagonizada por Natalia Reyes, junto a la actriz de teatro, Carmiña Martínez; José Acosta y el palabrero wayúu, José Vicente Cotes, quien incursiona con esta película en la actuación. Junto a ellos están siete personajes principales, que se unieron en el rodaje con 60 figurantes, alrededor de 2000 extras y 1000 animales que figuraron en pantalla.
 
Es de resaltar lo ambicioso del rodaje, en el que se tomó al desierto como locación principal y estudio de grabación, y se construyó una pista aérea. Además, se utilizaron avionetas, carros de época y armas en numerosas secuencias de acción con las que cuenta el largometraje. La película es la primera de su clase en estar hablada en el lenguaje indígena, wayuunaiki, y cuenta también con la participación de varias comunidades de las etnias Wayuu y Wiwa.
 
La película ahora se encuentra en etapa de postproducción, luego de ser desarrollada durante tres años y contar con diez semanas de pre-producción, más las nueve de rodaje. Un equipo técnico de 75 personas fue el responsable de este rodaje, entre los que se encuentra David Gallego en la dirección de fotografía y Angélica Perea en la dirección de arte, así como gran parte del personal que participó en El abrazo de la serpiente.
 
La película es una producción de Ciudad Lunar Producciones y Blond Indian Films, producida por Cristina Gallego y Katrin Pors, en coproducción con Films Boutique de Francia y Pimienta Films de México, en asocio con Caracol Televisión, Dago García Producciones, Cine Colombia y Labodigital. Para su desarrollo, en 2014, la película recibió el estímulo integral del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico –FDC-.
 
Para conocer más sobre Pájaros de verano, visite www.ciudadlunar.com/pajaros-de-verano.